domingo, 28 de agosto de 2011

Soy lo que siento ; siento que NO estas -

- Y es que ya no hay lágrimas que valgan, ni misterios que cuidar, solo la misera certeza de que nada será igual... y abrí los ojos para ver si aún estabas pero ya era tarde y solo queda una pared y algunos siglos para despertarme y si lo pienso ya lo sé no muero en el intento, pero salgo herido y lo bastante como para no estar vivo...

¿ Alguna vez te levantas preguntandote porque sigues aqui ?

A mi me pasa todos los días, cuando me levanto.
Abro los ojos, me los froto y me pregunto ¿cuál es la razón de que siga aquí?
Antes no solía ser así… Me mantenían en pie cientos de razones, miles de razones que hacían que siempre me apareciera una sonrisa en la cara sin ningún motivo aparente, pero sobre todo él. Siempre hay una razón para que la gente siga, porque vivir es algo más que respirar; es levantarse cada mañana pensando tiene sentido por algo o alguien, por una razón, y eso es lo que piensas cuando haces algo, por eso lo haces, por alguien, por algo, por algo que ha pasado y te hace feliz, por algo que va a pasar, por alguien que vas a ver, algo, aunque parezca una tontería. Y la verdad es que desde que el se fue… No encuentro ningún motivo… Vivo en el ayer, pensando en que no esta y no tengo nada más. Y ese cielo que era tan azul ahora siempre es gris, se apagó la luz…
Aprendí que la memoria no borra, esconde. Aprendí que el tiempo no cierra, pero ayuda a sanar. Aprendí a no ser vulnerable cuando dejaste de llamar. Aprendí a escuchar cuando oí tu silencio. Aprendí a pedir perdón cuando me di cuenta del error. Aprendí a levantar la cabeza cuando sentí odio y aprendí a llorar cuando me di cuenta de que no valió la pena. Aprendí a reir cuando soñé con tu sonrisa. Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la pena. Aprendí que no termina, que cambia de forma. Aprendí que se puede amar eternamente y aprendí que si compito contra el tiempo, siempre pierdo. Aprendí que nada es tan malo y que me gusta caminar en una carrera. Aprendí que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta de que siempre es lo mismo. Aprendí qe los amores eternos pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Aprendí que el amor no tiene la fuerza que imaginé. Aprendí que nunca conocemos a una persona de verdad, que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de mamá. Aprendí que el nunca más, nunca se cumple y que el para siempre, siempre termina. Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.

sábado, 27 de agosto de 2011

¿Sabes? No puedo sacarte de mi cabeza… No sé, desde que llegaste tú todo lo demás perdió importancia, por no decir que lo único que me importaba eras tú, solo tú. ¿Es irónico verdad? Me pasaba el día entero soñando despierta, contando las horas que quedaban para volver a casa y hablar contigo, mirando el móvil sin parar para ver si tenía alguna perdida tuya y cuando me sonaba el móvil… Me aparecía una sonrisa en la cara porque sabía que eras tú… Nunca nadie había conseguido hacerme sonreír con tantas ganas, a veces hasta me acababan doliendo las mejillas, y cuando me besaste… Deseaba que aquella tarde no acabara nunca, que el tiempo se parara y no separarme de ti nunca… Una corriente eléctrica recorrió mi tripa, esa sensación que sientes con el primer beso o con tu primer amor, esa que piensas que solo vas a sentir una vez en la vida, y eso es lo que pensaba yo hasta que te conocí. La verdad es que no sé porque me sorprendió tanto si ya la sentía cuando hablábamos, ¿Cómo no iba a sentirlo con lo que me decías? Para eso tendría que tener un corazón de hielo, y creo que tú lo fundiste. ¿Qué por qué es irónico? Porque la verdad es que todo sigue igual que antes… Bueno, todo no, ya no estás…
¿Recuerdas aquella época? Si. Cuando éramos pequeños, se nos podía hacer sonreír con cualquier cosa, siempre estábamos felices, sonriendo, sobre todo cuando jugábamos con nuestros muñecos. ¿Lo recuerdas? Siempre había un juguete favorito, uno que te gustaba más que los demás, no parabas de jugar con él, pero siempre llegaba el momento en que te cansabas, lo tenias ya demasiado visto y te regalaban otro juguete nuevo, ¡Oh! Un juguete nuevo –pensabas- ¿Y qué pasaba? Era el juguete nuevo, te resultaba más divertido jugar con él, claro que no olvidabas el viejo juguete, algún rato jugabas con él, pero te cansabas y lo dejabas para ir a jugar con el nuevo. Creo que he pasado a ser yo el juguete…
Caes, gritas, soplas, suspiras, lloras, sufres. Te levantas, intentas seguir, sonríes, cantas, saltas, pierdes la calma. Se estropea todo otra vez, vuelves a caer. Sientes dolor, ira, rabia, ganas de dejarlo todo. Abandonas, te esfuerzas, luchas. Te hundes, sientes que luchar no ha servido para nada. Tocas fondo o al menos eso piensas, Pero te sigues hundiendo. Vuelves a levantarte, ves la calma antes de la tormenta y sientes el ojo del huracán. Te destrozas, lo pierdes todo, te desmoronas. Tristeza, soledad, frío… Mucho frío, ya no sientes el calor y cada vez te cuesta más y más esbozar una sonrisa. Impotencia, te sientes impotente, estúpida. Sientes que el mundo acaba. Soledad. Sientes que nadie puede entenderte y lo necesitas más que nunca. Compañía. Sale el sol, vuelve la calma. Pasan las horas, todo se empieza a destrozar de nuevo y tú… Tú ya no tienes ganas de sentir nada.
No lo entiendo. Sinceramente, no entiendo qué es lo que quieres que haga... Primero me dices que te sientes bien solo, después me besas, después simplemente plaf, te esfumas igual que el humo, y luego vuelves a aparecer diciendo que me quieres y me echas de menos. ¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres de mí? Explícamelo porque yo no lo entiendo. Llegas, sonríes, te acercas, huyes, desapareces, vuelves a aparecer, me embaucas, me mientes, me dañas, no me sientes... ¿Sabes lo que es querer a alguien? Y si realmente me quieres… ¿Por qué intentas herirme? Y si no sientes nada… ¿Por qué me dices todo eso? ¿Por qué…? Tantas preguntas sin respuesta…
No sé si sirvió de algo esperar, sólo sé que ya no puedo más
Ella sólo quería un poco más de atención, un simple susurro acompañado por un sentimiento, besos dulces como los que ayer él le daba y se volvieron tan amargos… Algo que sólo fuera suyo, algo… Que él no le diera a las de más, tan sólo a ella. Lo pedía a gritos, pero él no quería oírle… El sólo ignoraba su llanto… Él sólo... Jugaba.
¿Sabes? Esta noche no he logrado dormir, no por los dolores ni por falta de ganas… Bueno, en realidad pensándolo bien, si que ha sido por dolor, pero no físico era todo interno, y ese es bastante peor según mi punto de vista… Pff, no sé, no puedo ser tan fuerte, no lo soy, no tanto como pensaba, en realidad siempre me he visto débil, pero he tenido a alguien que me ha transmitido esa fuerza que me ha permitido seguir, pero, curiosamente, hoy me siento más débil e incapaz que nunca, siento como el mundo se derrumba bajo mis pies, no…. En realidad soy yo la que se derrumba poco a poco… Siento como los pilares que sostienen mi vida, mi “felicidad” están llenos de agujeros y por más yeso que les ponga, por más que intento arreglarlos, más se rompen… Es curioso ¿no? Cuanto más intento hacer las cosas bien, peor me salen, aunque ponga todo mi empeño, nunca es suficiente… Hoy vuelven a recorrer mi cabeza pensamientos que hacía días que no aparecían por ahí, sensaciones que mi cuerpo hacía tiempo que no sentía, y ese miedo… ¡Agg, Es algo insoportable! Son demasiadas sensaciones extremadamente diferentes juntas al mismo tiempo. Lo curioso es que después de mucho, ahora si tengo ganas de sentir, pero no esto… Porque esta noche todo lo que he sentido ha sido miedo, pánico. Recorría cada centímetro de mi piel. Miedo de volver a querer sentir, miedo de que lo que ahora me hace sentir tan bien después sólo consiga hacerme llorar, miedo a perder, miedo a tener, miedo a querer. Siempre me han dicho que soy una persona muy cursi, en realidad, tienen razón. Siempre he pensado que lo más bonito que hay en el mundo es el amor, el más bello sentimiento, el mejor anhelo… Siempre he pensado que todo lo que necesita la gente, es amor. Siempre. Pero, ahora… Es lo que más miedo me da… Veras, cuando amas de verdad, cuando… Das tu alma, tu cuerpo, tu corazón… Cuando entregas todo a otra persona sin importarte nada más, solo aquella persona amada y después todo se estropea y tu caes en un abismo y sientes que nada merece la pena porque él no está y entonces sólo quieres desaparecer tu también, cuando piensas que jamás podrás volver a sentir algo siquiera parecido por nadie y que si lo vuelves a sentir pasará lo mismo, una y otra vez… Porque quieres confiar, pero has perdido hasta la confianza en ti misma, y te invaden mil sensaciones, pero, lo que más notas es ese agujero en el pecho que duele más que mil puñales clavándose a la vez por todo tu cuerpo y sientes que todo está perdido, ya nada es igual, nada está claro, no sólo porque las lágrimas te impiden ver con claridad, sino también porque te das cuenta de que todas esas sensaciones que has ido experimentando con el paso del tiempo se han ido transformando en una sola, que se ha apoderado de ti poco a poco, ese odio que sentías era sólo rabia y si lo miras bien te das cuenta de que es impotencia que más tarde se convierte en tristeza, que en realidad después tú puedes hacer desaparecer, eres la única que puede, pero no quieres ¿Por qué? La conclusión es miedo. Porque cuando amas con todo tu ser, cuando sin esperar nada a cambio lo das todo y te rompen el corazón… Te atrapa el miedo de que vuelva a ocurrir lo mismo, el miedo de darlo todo y que solo sirva para que te hagan sufrir, poco a poco vas sintiendo menos miedo pero hay algo que tarda mucho en desaparecer, el miedo... De darte por completo.
¿Sabes qué? Llevamos muy poco tiempo juntos, más bien, saliendo, porque siempre has estado ahí, sólo que te miraba con otros ojos, en realidad... Llevaba ya un tiempo mirandote con los mismos ojos con los que te miro ahora, pero no me daba cuenta, y hoy me he dado cuenta, ahora todo encaja, porque ahora me doy cuenta de que cada vez que decía una tontería te miraba a ti, para ver si te reías, porque cada vez que estabas y jugabamos, quería jugar para tener una excusa tonta para hablarte o decirte cualquier tontería, solo para verte sonreír. Y ahora estás tan cerca... Pero, ¿Sientes la misma corriente eléctrica recorriendo todo tu cuerpo que yo siento cuando me abrazas? Y ahora... Solo tengo ganas de estar contigo y de que nos hagamos fotos, para congelar el momento, para que cuando estemos a trescientos kilómetros pueda mirarlas, y volver a imaginarme a tu lado, como estoy ahora, para que la distancia no me duela tanto, porque sé que dolera, y me da mucho miedo, pero podré soportarlo, con el simple echo de pensar, que pronto volverás y podré volver a abrazarte y todo volerá a ser igual... :)
Tal vez así me duela menos. ¿Para qué quiero abrirlos si sólo veré que no estás? Quizá sea más sencillo mantenerlos cerrados, para no sentir el dolor, para no sentir tu ausencia, y así al volver a abrirlos verte a ti a mi lado, como si no hubiera pasado nada. Sin distancia, sin sufrimiento, sin frío, sin vacío.
Necesitaba poder creer que algo imposible podía ser posible, necesitaba una razón, un motivo por el cual seguir, algo que me transmitiera esa fuerza que perdí hace tiempo. Necesitaba una luz para esa oscuridad que cubría mi alma. Necesitaba volver a sentir calor porque llevaba ya mucho tiempo helada con un nubarrón negro encima de mi cabeza… Pero entonces salió el sol porque llegaste tú, justo cuando más lo necesitaba. No te puedes imaginar el bien que me haces...
¿Sabes? no soy demasiado complicada,tampoco nada del otro mundo. Soy de esas personas que se despiertan con ganas de hablar, que si no sonrio no soy yo, que me enojo y a los 2 minutos ya se me pasa, que río sin ningun motivo, que me gusta hacer reír a las personas, que bailo en medio de la calle sin tener vergüenza ninguna, que le pongo apodos a las personas,que no puedo vivir sin mi familia.
Admito que soy de las que dije "lo hago mañana", "ya termino", "luego te llamo" y jamás lo cumplí.
No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para todas tus dudas o preguntas, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. No podemos cambiar el pasado ni el futuro, pero cuando necesites estaré allí. No puedo evitar que tropieces, solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas, tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos pero los disfruto contigo cuando te veo felíz. 
No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser, solamente puedo quererte como eres.